Los compas escapan de la prision.

    
Por fin unas merecidas vacaciones para los compas, después de lo que pasó con el Titán Oscuro y el diamante, deberían estar reventados. 

    Estaban tranquilamente sentados y de repente, entró el sargento Pimiento y se los llevó al Juzgado. "¿Por qué?" gritaron los compas. Quién estaba de juez era, ni más ni menos, que el alcalde Trompeta. Lo bueno, es que de abogado tenían a Rius, pero no le sirvió y se llevaron a los compas a la cárcel más segura. Antes de entrar le quitaron: La corona a Trolli , el collar a Mike y las gafas de sol a Timba. En la cárcel encontraron a su nuevo amigo Flex, el que les habló de los Pigman, los reyes de la cárcel, y su jefe, Nacho Pigman. Todos tienen tatuado en el brazo a su jefe, Nacho.

Los compas vieron que Nacho sujetaba a un niño y empezaron apegarle una paliza a este, pero les salió el tiro por la culata y se fueron a aislamiento y allí estaba la Bestia que daba unos alaridos escalofriantes.

Por fin salieron de aislamiento y Trolli se había puesto como un palo, no comió nada. 

Después Flex le dijo que si podían hacerle un favor, necesitaba una carpeta de la celda de Sparta, pero había que traerle un reloj de la celda de Paco y este quería langostinos. Por suerte Trolli tenía dos. Paco se los comió pero se puso malo porque los langostinos estaban un poco podridos y se lo llevaron al hospital. 

Se fueron con el reloj y se lo dieron a Sparta, pero la carpeta estaba en la jaula de la Bestia, si, la de los alaridos. Primero le preguntaron cómo se llamaba y la bestia dijo que se llamaba Mayo. Tenía una astilla en el dedo y por eso daba esos alaridos. Los compas se la quitaron y Mayo les dio la carpeta.

 Iban tan tranquilos hasta que el papel se cayó  de la carpeta y Mike se comió el papel. Cuando se lo dieron "¡ No hay nada!" dijo Flex ¡Era el plan de fuga!. Por suerte Timba se acordaba del plan y se lo tatuaron a Trolli en la espalda. 

Al otro día Nacho había hecho un motín y atacaron a Invictor, un guardia. Después los Pigman los echaron por una tubería, pero consiguieron escapar y con unas monedas llamaron a Rius, su fiel amigo, para saber si podría ir a por ellos. Después recordaron a la Bestia, osea Mayo. 

Llegó Rius y se fueron a Tropicubo y cuando llegaron a Tropicubo había una secta creada por el Titan Oscuro en la que incluían a El sargento Pimiento, al alcalde Trompeta y muchos más. Luchaban y luchaban y  al cabo de un rato llegó Invictor y se llevaron a la secta a la cárcel. 

Por fin los compas pudieron descansar. FIN 

Pista para el próximo libro: DINUSAURIOS 

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